miércoles, 14 de octubre de 2015

.- una novia temporal .- 47 48 49 y epilogo

CAPITULOS FINALES


Capitulo 47 

______ observó cuánto disfrutaba el anciano viendo el efecto que aquella noticia causaba en su familia. Evidentemente le gustaba controlar la situación, sorprender a la gente. Sin embargo, mientras ese rasgo en Tom la había irritado, en su abuelo lo encontraba encantador.
—¿_____ y tú...se conocen?—repitió Tom frunciendo el ceño y mirándolos alternativamente a ambos.
—Sí, nos conocimos en Atenas—confirmó el abuelo antes de que _____ pudiera decir nada—. Fue muy amable con un pobre anciano, se preocupó mucho por mí. Mi chófer me dijo que le preguntaste por mi salud—añadió dirigiéndose a ______, en un aparte—. Tengo que confesar que aquella caminata al sol, y la espera hasta que volvieras de la Acrópolis, me resultó un poco... incómoda. Aunque no tan incómoda, me temo, como la espera de Tom, que fue a mi despacho y se enteró de que había cancelado la cita—rió el anciano—. ¿De verdad creías que iba a dejar que mi nieto se casara con una mujer a la que no conocía, Tom?—preguntó pavoneándose, arrancándole una sonrisa cómplice a ______.
_____ sabía que debía sentirse ofendida, pero aquel hombre era tan griego, parecía tan satisfecho, que no se molestó. Tom, en cambio, no se apaciguó tan fácilmente.
—¿Así que decidiste ir en persona a comprobar quién era?—preguntó como un trueno, mirando severamente a su abuelo.
—Definitivamente has hecho una buena elección, Tom—lo interrumpió su abuelo—. Es encantadora y amable. No hay muchas jovencitas hoy en día que se tomen la molestia de perder el tiempo con un anciano desconocido. Tenía que conocerla por mí mismo, Tom. Yo te conozco, y...
—Lo que has hecho es un insulto para ella—lo interrumpió Tom con frialdad, mientras _____ lo miraba atónita. Tom, ¿defendiéndola?, ¿protegiéndola?. De pronto, inesperadamente, recordó que solo estaba actuando, interpretando un papel—. Y deja que te diga una cosa, abuelo. Para mí, es indiferente que apruebes a ______ o no. Yo la amo, siempre la amaré, y ninguna amenaza, ningún chantaje, nada de lo que puedas decirme va a cambiarlo.
Hubo una breve pausa, y luego el anciano asintió con la cabeza.
—Bien, me alegro de oírlo. Una mujer como ______ se merece ser el centro en la vida y en el corazón de su marido. Me recuerda mucho a mi amada—añadió con los ojos de pronto nublados—. Tiene su misma forma generosa y amable de ser, la misma preocupación por los demás.
De pronto, los ojos de anciano se fijaron en el anillo de _____ y frunció el ceño, añadiendo:
—¿Pero qué es ese anillo? Ese anillo no es suficiente para una novia de la familia Kaulitz. Me sorprendes, Tom... un sencillo solitario, tan pequeño. _____ llevará el anillo de tu abuela.
—No—negó Tom severo.
_____ se puso tensa. ¿Le diría por fin Tom la verdad? ¿Acaso el anillo de su difunta abuela era algo demasiado sagrado como para tolerar la idea de que ella lo llevara?
—No—volvió Tom a negar—. Si ______ quiere un anillo diferente, lo elegirá ella. Por ahora, quiero que lleve el que he elegido yo: un diamante tan puro, tan resplandeciente y tan bello como ella.

Capitulo 48

_____ observó a la madre y la hermana de Tom, cuyas mandíbulas se habían abierto atónitas. Igual que la de ella, al escuchar aquella inesperada, tierna y casi poética declaración.
Las lágrimas, unas ridículas lágrimas acudieron a sus ojos nublándolos al mirar el solitario. Era bello, lo pensaba cada vez que se lo ponía. Pero para que ese solitario tuviera algún valor para ______ tenía que ser regalado por amor.
—Muy bien, pero lo que yo ahora quiero saber es cuándo vais a casaros—continuó el abuelo—. No voy a vivir para siempre, Tom, y si quiero conocer a tus hijos...
—¡Abuelo...!—comenzó a decir Tom, en tono de advertencia.
Más tarde, tras una comida de celebración y algo más de champán de lo que hubiera sido necesario en el caso de ______, Tom y ella volvieron al dormitorio. Antes de llegar, él le tocó el hombro ligeramente, y ella se detuvo y lo miró.
—Siento mucho lo ocurrido en Atenas, mi abuelo no tenía derecho a hacerte objeto de tal...
—Tú habrías hecho exactamente lo mismo de haber estado en su lugar—lo interrumpió _____ en voz baja, lanzándose inmediatamente en defensa del anciano—. Es una reacción perfectamente natural. Aún recuerdo la reacción de mi abuela la primera vez que tuve una cita—rió, dejando de hacerlo al ver que Tom sacudía la cabeza.
—Comprendo que tu abuela se mostrase protectora contigo—convino Tom—, pero mi abuelo te ha puesto en peligro. ¿Qué habría ocurrido si él hubiera llegado tarde al encuentro contigo? Estabas sola, en una ciudad desconocida. Le dio órdenes al chófer contrarias a las mías, le dijo que desapareciera hasta que lo viera volver a su propio coche.
—Era de día, Tom—señaló ______ con calma. Tom, sin embargo, no se apaciguaba—. Bueno, al menos no va a seguir tratando de convencerte de que te cases con Caroline—añadió entrando en la habitación.
Nada más ver las maletas hechas en el centro de la habitación, _____ se quedó paralizada.
—¿Qué...?
—Le he dicho a María que hiciera nuestras maletas. La de los dos. Tenemos una reserva en el primer vuelo que sale mañana para Heathrow.
—¿Es que nos vamos?
No quería mostrar el shock que aquella noticia le había producido. Por supuesto que se marchaban. Después de todo, Tom ya no la necesitaba. El abuelo había declarado, durante la comida, que Caroline no volvería a pisar aquella casa.
—No tenemos más opción—respondió Tom con sencillez—. Ya has oído a mi abuelo. Ahora que los médicos le han dicho que está bien necesita algo que hacer. Y no va a perderse la oportunidad de organizar nuestra boda y convertirla en una lujosa extravagancia digna de las revistas del corazón. Eso, por no hablar de la oportunidad de reunir bajo el mismo techo a todos sus camaradas, cuantos más mejor. Y mi hermana y mi madre lo mismo. Trajes de diseño, un vestido de novia que llevará meses confeccionar, un proyecto para ampliar la mansión para que puedan caber los hijos que mi madre y mi abuelo están decididos a que tengamos...
______ asimiló cada una de esas palabras con avidez. La imagen de la vida que él estaba sugiriendo, las felices estampas que estaba pintando le resultaban más atractivas cuanto más hablaba. _____ se permitió a sí misma fantasear secretamente sobre lo que sabía era imposible. Entonces Tom dijo algo que la dejó perpleja:
—Tenemos que casarnos de inmediato, no tenemos tiempo para todos esos retrasos. No después de... si llevas ya en tu vientre a mi hijo, entonces...
—¿De qué estás hablando?—protestó ______ pálida—. No puedes estar hablando en serio. No podemos casarnos simplemente porque...
—¿Simplemente porque... qué...?—la desafió Tom amargamente—. ¿Porque eras virgen, una ingenua que jamás había conocido a ningún hombre? Yo... yo…, ______, jamás abandonaré a ningún hijo que haya concebido. Dadas las circunstancias, no hay otra salida.
—De todas formas, puede que no esté embarazada. De hecho estoy segura de que no lo estoy.
—Y claro, eres una experta en esas cosas, ¿verdad? Tú, una mujer que ni siquiera ha...
—Pero dicen que no siempre... que la primera vez es imposible...—contestó _______, comprendiendo por la expresión de Tom que él creía tan poco en aquel dicho popular como ella—. Yo no quiero esto, Tom—insistió, probando un nuevo argumento—. Incluso aunque esté... embarazada... hoy en día eso no significa que... puedo criarlo yo sola...
—¿Con qué?—la desafió Tom—. No con el millón de libras esterlinas que has rechazado de Caroline, desde luego.
_______ lo miró atónita, no supo qué contestar.
—Un niño necesita mucho más que dinero. Mucho, mucho más—se defendió a toda prisa, preguntándose cómo se habría enterado. No por Caroline, claro—. Un niño necesita amor.
—¿Crees que no lo sé?—replicó Tom—. Seguramente yo estoy en mejor posición que tú para saberlo, ______. Yo tuve el amor de mis dos padres desde niño, y te aseguro que no permitiré que un hijo mío crezca sin el mío—Tom se interrumpió de pronto al escuchar el suspiro de ______. Sus ojos se oscurecieron y adquirieron una expresión de arrepentimiento—. ______, adorada mía, lo siento mucho. No quiero hacerte daño, solo quiero que comprendas que no puedo abandonar a nuestro hijo lo mismo que no puedo abandonarte a ti.

Capitulo 49

______ se quedó paralizada, incapaz de hablar, moverse o respirar, mientras escuchaba aquella ferviente declaración. Estaba actuando. Tenía que estar actuando. Tom no la amaba, eso lo sabía. Escuchar de sus labios las palabras que tanto deseaba oír, sabiendo que eran mentira, la llenaba de angustia. Era más de lo que podía soportar.
Agarró el anillo que él le había regalado y trató de quitárselo con los ojos llenos de rabia, con lágrimas de orgullo y de dolor, Tom la observó tal y como la había observado durante toda la comida, mientras bebía vino tratando de relajarse.
—Me sentí tan ofendida cuando Caroline le ofreció ese dinero a ______—había dicho Jimena con verdadera pasión—. Y tan orgullosa de ella. Ella te quiere mucho. Yo solía pensar que ninguna mujer sería nunca digna de ti, mi querido hermano, pero ahora sé que me equivocaba. Ella te quiere inmensamente, tal y como tú mereces, tal y como quisiera amar yo, algún día, al hombre con el que me case...
—Es perfecta para ti, cariño—le había susurrado su madre.
—Es una bella mujer con un corazón más bello aún—había dicho su abuelo emocionado.
Durante la comida se había producido, por un instante, algo imprevisto, algo que había hecho que _____ se volviera hacia él como pidiéndole su protección.
La mirada de sus ojos había sido tal que Tom había deseado tomarla en sus brazos, llevarla al dormitorio y tenerla para él solo, contemplando esa expresión una y otra vez.
Por fin ______ consiguió quitarse el anillo, que le tendió alzando la cabeza, y diciendo:
—De ninguna manera estoy dispuesta a casarme con un hombre que no me ama.
Tom cerró los ojos y repitió mentalmente aquellas palabras una y otra vez, tratando de asegurarse de que había oído bien. Luego abrió los ojos de nuevo y caminó hacia ella. Estaba a punto de tirarse el mayor farol de su vida. Si perdía, lo perdería todo. Pero si ganaba...
Respiró hondo y preguntó:
—¿No deberías de haber dicho, más bien, que de ninguna manera estás dispuesta a casarte con un hombre al que no amas?.
______ se quedó helada. Se puso pálida y luego, de pronto, colorada.
—Es... eso es lo que quería decir—comenzó a contestar, pero de pronto el pánico se apoderó de ella—. ¡No puedo casarme contigo, Tom!—añadió en tono de protesta, al ver que él acortaba la distancia que los separaba y la tomaba en sus brazos sin vacilar.
—Pero yo no te voy a dejar marchar, _______—susurró él con voz penetrante.
—¿A causa de lo que ha sucedido... porque puede que hayamos concebido un niño?—sugirió ella con voz amortiguada, debido a la fuerza con que Tom la estrechaba.
Los labios de Tom rozaban irresistiblemente, con besos ligeros, su cuello y su mandíbula, acercándose cada vez más a su boca.
—Por eso—convino Tom, susurrando las palabras contra sus labios—, y por esto... y por ti...
—¿Por mí?—comenzó a preguntar ______, sin que Tom la dejara terminar.
Tom la tomó de la barbilla, la miró a los ojos con una mirada grave, dolida, llena de arrepentimiento, ardiente de deseo, y de amor, y le rogó:
—Por favor, dame la oportunidad de demostrarte cómo podrían ser las cosas entre nosotros, ______. Deja que te demuestre lo maravilloso que podría ser, lo maravilloso que será...
—¿Qué estás tratando de decirme?
Tom, sin soltarla ni dejar de mirarla, continuó:
—Estoy tratando de decirte con palabras lo que mis emociones, mi corazón, mi alma y mi cuerpo te han dicho ya, corazón mío, mi adorado, mi precioso amor. Supongo que ya te habrás imaginado cómo me sentía cuando hemos hecho el amor, ¿no?
_____ levantó la cabeza para mirarlo a los ojos buscando en ellos algo que le permitiera creer en lo que estaba diciendo. Su corazón comenzó a latir a toda prisa en una mezcla de júbilo y excitación. Nadie podía mentir con una mirada como la de Tom, y por si eso no fuera suficiente, su cuerpo le daba claras e íntimas muestras de su sinceridad. Incapaz de reprimirse, _____ se ruborizó al sentir que su propio cuerpo respondía al de Tom.
—Pero yo pensé... pensé que se trataba solo de sexo—contestó valiente. Tom se echó a reír—. ¿Qué he dicho?
—Mi querido amor—respondió él sin dejar de reír—, si no hubiera tenido una prueba fehaciente de tu inocencia, ese comentario me habría bastado. Cualquier mujer que haya experimentado el «sexo puro» habría comprendido de inmediato que...—Tom se interrumpió y sonrió, besándola tiernamente antes de continuar—. No, ¿para qué explicarlo? Jamás sabrás lo que es el «sexo puro». Tú y yo, ______, haremos el amor, nos daremos amor durante el resto de nuestras vidas.
—¡Oh, Tom!—susurró _____ delirante, mientras él la estrechaba fuertemente contra sí—. ¡No, Tom, no podemos!—protestó cinco minutos después, mientras él la llevaba a la cama y comenzaba a desvestirla—. Tengo toda la ropa en la maleta... no tendré nada que ponerme... y además...
—Mejor—contestó Tom sin arrepentimiento—. No se me ocurre nada mejor que tenerte desnuda y prisionera en mi cama, sin posibilidad de escapar.
—Mmm... es gracioso... ¡Yo estaba pensando exactamente lo mismo!


Epílogo

—Bueno, puede que tu abuelo no se saliera con la suya en lo de la boda, pero desde luego no iba a permitirnos que bautizáramos a nuestro hijo en paz—rió ______, junto a Tom, mientras contemplaban el enorme grupo de gente que llenaba la sala, recién arreglada para la ocasión, de uno de los hoteles ingleses de la empresa familiar.

—Mmm... ¿Estás segura de que Diego estará bien con él?—preguntó Tom con ansiedad, con la vista fija y preocupada en su hijo, al otro extremo de la sala.
Su abuelo, orgulloso, enseñaba el bebé, de tres meses, a todos sus camaradas.
—Bueno, como dice tu abuelo, él ha sostenido a más niños que tú o que yo—contestó ______ riendo.
—Quizá, pero ninguno de ellos era hijo mío—respondió Tom—. Creo que voy a ir a buscarlo. Diego parece como si estuviera inquieto, y no se terminó el último biberón...
—Hablando de padres que se desviven por los hijos...—murmuró Jimena dirigiéndose a ______ mientras Tom se alejaba a grandes zancadas—. Siempre supe que Tom sería un buen padre, ¿sabes?
_______ sonrió y contempló a su marido tomar expertamente al niño en brazos. Había nacido nueve meses y un día después de la tranquila boda, retrasándose diplomáticamente tres semanas del día en que se lo esperaba. Pero, por supuesto, eso solo lo sabían _____ y Tom... igual que solo ellos sabían que, para cuando llegara su primer cumpleaños, tendría ya un hermano o una hermana.
—¿No es un poquito pronto?—había protestado Tom cuando ella le comunicó sus sospechas.
______ se había reído y ruborizado, recordando, como sabía que también recordaba él, que había sido ella la primera en iniciar sus relaciones después del nacimiento de Diego.
Tom era un padre maravilloso, y mejor marido y amante.
_____ suspiró, y Tom reconoció de inmediato su mirada de ojos oscurecidos.
Si la madre de Tom se sorprendió de que él, de pronto, le pusiera en brazos a su nieto para hablar urgentemente y en privado de un asunto con ______, desde luego no lo demostró. En lugar de ello se reunió con la abuela de ______, con la que había entablado un estrecho lazo.
—¡Pero Tom no, ahora no!—protestó ______ mientras él la llevaba a uno de los dormitorios más elegantes del hotel y cerraba la puerta.
—¿Por qué no?—bromeó él—. El hotel es nuestro, y estamos casados... y ahora mismo te deseo... tanto.
—Tom...—suspiró. ______ mientras los labios de él buscaban su exquisito cuello, que siempre, indefectiblemente, respondía al dulce tormento de sus besos.
—Tom... ¿qué?—preguntó él sin apartar los labios de su piel.
Pero ______ no respondió, al menos verbalmente. En lugar de ello lo agarró de la cabeza y la atrajo hacia la suya para abrir los labios dulcemente bajo los de él.
—Sabía, desde el primer momento en que te vi, que eras una mujer muy pícara—rió Tom con ternura—. Mi mujer pícara....



HOLA!!! BUENO AQUI ESTAN LOS CAPITULOS FINALES ... GRACIAS POR LEERLA ... YA MISMO ME PONGO A ADAPTAR LA PROXIMA NOVELA ... HASTA PRONTO Y GRACIAS DE NUEVO :))

3 comentarios:

  1. :O que lindooos y que lastima que termino :( me encanto esta historia virgi, ya me muero x leer la próxima :) estuvo genial

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  2. Hermosa historiaaa!!
    Me encantoo..
    A leer la siguiente :)

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