Capitulo 28
—El amor que me dio mi abuela cubrió con creces la falta de amor de mis padres—aseguró ella con convicción. La mano de Tom seguía sobre la suya... sobre sus dos manos. Al mirarlas, ______ volvió a sentir, en lo más hondo de su ser, el mismo estremecimiento que había sentido al principio. Sus dedos eran largos, morenos, sus uñas estaban bien arregladas, pero sin exageración. Aquellas eran las manos de un hombre, eran lo suficientemente grandes como para cubrir por entero las suyas sin el menor esfuerzo. Aquel era el tipo de mano que transmitía seguridad a una mujer, el tipo de mano capaz de hacerla comprender que él podría cuidar de ella y de sus hijos. Tom era de esos hombres que sabrían procurar seguridad y bienestar a su mujer y a sus hijos, mantenerlos a salvo. ¿Pero en qué diablos estaba pensando?, se preguntó _______ nerviosa, agitándose en el asiento, tratando de recordar los motivos por los que estaba en ese momento sentada junto a él.
—El amor que me dio mi abuela cubrió con creces la falta de amor de mis padres—aseguró ella con convicción. La mano de Tom seguía sobre la suya... sobre sus dos manos. Al mirarlas, ______ volvió a sentir, en lo más hondo de su ser, el mismo estremecimiento que había sentido al principio. Sus dedos eran largos, morenos, sus uñas estaban bien arregladas, pero sin exageración. Aquellas eran las manos de un hombre, eran lo suficientemente grandes como para cubrir por entero las suyas sin el menor esfuerzo. Aquel era el tipo de mano que transmitía seguridad a una mujer, el tipo de mano capaz de hacerla comprender que él podría cuidar de ella y de sus hijos. Tom era de esos hombres que sabrían procurar seguridad y bienestar a su mujer y a sus hijos, mantenerlos a salvo. ¿Pero en qué diablos estaba pensando?, se preguntó _______ nerviosa, agitándose en el asiento, tratando de recordar los motivos por los que estaba en ese momento sentada junto a él.
—Bueno, lo que quiero decir es que si tu abuelo no aprueba nuestro compromiso... —Tom tardó tanto en contestar que ______ creyó por un momento que lo había molestado. Cuando, al final, lo hizo, se dio cuenta de que no era contra ella contra quien él dirigía su ira, sino contra Caroline.—Por desgracia, Caroline reclama un derecho de familia que a mi abuelo le agrada, le satisface. El padre de Caroline, que era el hermano mayor de mi abuelo, murió hace unos años, pero ella no está dispuesta a que nadie, y menos aún mi abuelo, interfiera en su imperio financiero. Se pasa la vida alabándolo, hasta nublarle el juicio. Mi madre dice que al final todo saldrá a la luz, por decirlo de algún modo, que mi abuelo acabará por darse cuenta de las maquinaciones de Caroline.
—Pero Caroline ha tenido que darse cuenta de que tú no quieres casarte con ella—alegó ______, incapaz de comprender su actitud.
—Oh, claro que se da cuenta—convino Tom—, pero no está acostumbrada a que nadie le niegue nada de lo que desea, y ahora...
—Ahora te desea a ti—terminó ______ la frase por él.
—Sí, y por mucho que le diga que yo no la correspondo, tengo que pensar también en mi abuelo. La avioneta comenzó a perder altura, y Tom se calló. Al ver a ______ mirar con aprensión por la ventana sus labios se curvaron en una sonrisa.
—Es imposible que pretenda aterrizar en ese pedacito de tierra tan pequeño—comentó _____ con temor.
—Sí, pretende y puede hacerlo. Es mucho más seguro de lo que parece—aseguró Tom—. Mira—añadió señalando la villa familiar y sus alrededores, consiguiendo llamar su atención y haciéndola olvidar sus temores.
—¡Está todo tan verde!—exclamó ______ abriendo mucho los ojos al ver la forma perfectamente ovalada de la isla, sus verdes jardines, la blancura de sus playas y el precioso color turquesa del mar Egeo.
—Sí, la isla, tiene su propio suministro de agua, pero es insuficiente para mantener una cosecha, por eso está deshabitada—explicó Tom—. Como ves, está algo alejada de las otras islas, mar adentro en el Egeo.
—Es perfecta—comentó ______—. Como una perla.
Tom se echó a reír. Sus ojos sonreían
emocionados tanto, que ______ se ruborizó cuando él comentó:
—Eso exactamente era lo que solía decir mi abuela. _____ gimió al sentir que la avioneta tomaba tierra, comprendiendo entonces que Tom había llamado su atención sobre otros temas deliberadamente, para evitar que sintiera miedo.
Tom podía ser encantador, entretenido
y accesible cuando quería. De haberse conocido en otras circunstancias, él podría
haber tenido una opinión muy distinta de ella. Sin embargo era mejor olvidarlo,
su situación era ya bastante insostenible sin necesidad, además, de dejar vagar
la imaginación.
Capitulo 29
Tom la guió hacia la salida de la avioneta con una mirada un tanto dura. Sentía que había una gran contradicción entre su primera impresión de ______ y la opinión que se estaba formando paulatinamente de ella. Hubiera preferido, por su propia tranquilidad espiritual, no tener que rectificar esa opinión. La vulnerabilidad, la indefensión personal de ______, y sus inútiles y orgullosos intentos por ocultarla, lo conmovían mucho más de lo que hubiera podido conmoverlo la frialdad de una mujer como Caroline. _____ era una persona cálida, muy humana, muy femenina, y su carácter viril y protector reaccionaba ante ella de la manera más peligrosa que pudiera imaginarse. Tom trató de no pensar en lo que había sentido al besarla. Al principio lo había hecho de un modo puramente instintivo, como una respuesta automática al ver que Caroline estaba en el apartamento. Había reconocido el denso perfume de su prima de inmediato. No tenía ni idea de cómo había conseguido la llave, pero sospechaba que se la había dado su abuelo. El beso que le había dado a ______, que en principio solo había pretendido ahuyentar a Caroline, había acabado por demostrarle algo contra lo que aún se seguía revolviendo: que deseaba a ______. Y no quería desearla, no quería desear a ______ en absoluto. Y menos aún, sentir aquel deseo instintivo de protegerla.
En la ciudad de Atenas hacía mucho calor, pero en la isla el aire era suave y fresco, como una bendición. ______ ocultó su rostro al sol tapándose con la mano y miró insegura al trío de personas que los esperaban en tierra.
—Toma, cariño, te has olvidado de esto—dijo Tom tendiéndole unas gafas de sol. Aquello sorprendió a ______, pero más aún le sorprendió la ternura de su brazo al rodearla y atraerla hacia sí mientras decía en un susurro: —Nuestro brillante sol griego es demasiado intenso para tus preciosos ojos celtas. ______ tomó las gafas con dedos trémulos y vacilantes pero, al verla, Tom se las quitó de nuevo para ponérselas él, añadiendo: —Cuando estábamos en Atenas, recordé que en Londres no habíamos comprado ningunas gafas, así que pensé que las necesitarías.
Tom la guió hacia la salida de la avioneta con una mirada un tanto dura. Sentía que había una gran contradicción entre su primera impresión de ______ y la opinión que se estaba formando paulatinamente de ella. Hubiera preferido, por su propia tranquilidad espiritual, no tener que rectificar esa opinión. La vulnerabilidad, la indefensión personal de ______, y sus inútiles y orgullosos intentos por ocultarla, lo conmovían mucho más de lo que hubiera podido conmoverlo la frialdad de una mujer como Caroline. _____ era una persona cálida, muy humana, muy femenina, y su carácter viril y protector reaccionaba ante ella de la manera más peligrosa que pudiera imaginarse. Tom trató de no pensar en lo que había sentido al besarla. Al principio lo había hecho de un modo puramente instintivo, como una respuesta automática al ver que Caroline estaba en el apartamento. Había reconocido el denso perfume de su prima de inmediato. No tenía ni idea de cómo había conseguido la llave, pero sospechaba que se la había dado su abuelo. El beso que le había dado a ______, que en principio solo había pretendido ahuyentar a Caroline, había acabado por demostrarle algo contra lo que aún se seguía revolviendo: que deseaba a ______. Y no quería desearla, no quería desear a ______ en absoluto. Y menos aún, sentir aquel deseo instintivo de protegerla.
En la ciudad de Atenas hacía mucho calor, pero en la isla el aire era suave y fresco, como una bendición. ______ ocultó su rostro al sol tapándose con la mano y miró insegura al trío de personas que los esperaban en tierra.
—Toma, cariño, te has olvidado de esto—dijo Tom tendiéndole unas gafas de sol. Aquello sorprendió a ______, pero más aún le sorprendió la ternura de su brazo al rodearla y atraerla hacia sí mientras decía en un susurro: —Nuestro brillante sol griego es demasiado intenso para tus preciosos ojos celtas. ______ tomó las gafas con dedos trémulos y vacilantes pero, al verla, Tom se las quitó de nuevo para ponérselas él, añadiendo: —Cuando estábamos en Atenas, recordé que en Londres no habíamos comprado ningunas gafas, así que pensé que las necesitarías.
Lo había dicho en un susurro,
inclinándose sobre ella mientras seguía estrechándola entre sus brazos. La
imagen que debían estar ofreciendo a los demás debía ser de gran intimidad,
reflexionó _______. Sin duda esa era la razón por la que Tom lo hacía. Pues
bien, ella también podía jugar a ese juego, pensó sin pararse a reflexionar
sobre las consecuencias de lo que estaba a punto de hacer. _______ deslizó una
mano por su cuello y se giró hacia él para murmurar:
—Gracias, cariño, eres muy
considerado.
Capitulo 30
Aquello sorprendió a Tom, comprendió _____ delirante de alegría. Lo veía en sus ojos. Pero también veía algo más, algo viril y peligroso, algo que la hizo estremecerse, soltarse y dar un paso atrás. Aunque, por supuesto, Tom no le permitió alejarse demasiado. En algún momento, sin que ella se diera cuenta, la había tomado de la mano negándose a dejarla marchar, atrayéndola hacia sí para llevarla ante el grupo de personas que los esperaban.
Aquello sorprendió a Tom, comprendió _____ delirante de alegría. Lo veía en sus ojos. Pero también veía algo más, algo viril y peligroso, algo que la hizo estremecerse, soltarse y dar un paso atrás. Aunque, por supuesto, Tom no le permitió alejarse demasiado. En algún momento, sin que ella se diera cuenta, la había tomado de la mano negándose a dejarla marchar, atrayéndola hacia sí para llevarla ante el grupo de personas que los esperaban.
—Mamá, esta es ______...—anunció Tom
presentándola primero a la más mayor de las mujeres. ______ escrutó a aquella
mujer comprendiendo en ese instante que, de haber estado realmente enamorados,
el encuentro habría sido crucial. Era el instante en el que se decidiría si ella
y la madre de Tom podrían establecer un verdadero lazo de amistad. Aquella
mujer era, físicamente hablando, muy parecida a Caroline aunque, por supuesto,
era mayor. Sin embargo, nada más mirarla a los ojos, la supuesta similitud
desapareció. Los ojos de la madre de Tom eran cálidos, a diferencia de los de
Caroline. Era, además, una persona amable, dulce, casi tímida, intuyó ______.
El tipo de mujer que solo podía enamorarse de un hombre, y que jamás dejaría de
lamentar su pérdida.
—Es un placer conocerla, señora Kaulitz—comenzó a decir ______. La madre de Tom sacudió de inmediato la cabeza y contestó, poniendo una mano sobre sus hombros:
—Vas a ser mi nuera, ______, así que dejémonos de formalidades. Me llamo Simone, pero puedes llamarme mamá, si lo prefieres, como hacen Tom y mis hijas. Es una chica encantadora, Tom.
—Eso es justamente lo que pienso yo—convino Tom con una sonrisa.
—Me refiero tanto a su forma de ser como a su aspecto—Simone.
—Yo también—volvió a convenir Tom, igualmente emocionado. Aquello sí que era ser una estrella de cine, reflexionó ______. De no haber sabido lo que Tom opinaba realmente de ella, su mirada tierna, como de adoración, la habría... la habría convencido por completo... Un hombre como él jamás debía atreverse a mirar de ese modo a una mujer. Y menos aún a una mujer vulnerable, reflexionó indignada, olvidando que, para Tom, ella no lo era.
—Y esta es Jimena, mi hermana—continuó Tom haciéndola girarse hacia la mujer más joven. Jimena era morena como su madre, pero tenía los ojos claros y una sonrisa tan afable que a _____ le gustó de inmediato.
—Aquí hace mucho calor. La pobre ______ debe estar derritiéndose—comentó Jimena con simpatía.
—Podrían habernos esperado en casa—dijo Tom—. Habría bastado con que mandaran al chófer con el Land Rover.
—No, de ningún modo—negó Jimena rotunda, mientras Simone se encogía de hombros. Luego, mirando con ansiedad a su madre, añadió: —Bueno, él tiene que saberlo...
—¿Qué es lo que tengo que saber?—preguntó Tom.
—Que Caroline está aquí—respondió su madre con una expresión de descontento—. Ha llegado hace un rato y...
—¿Y qué?
—Pues que dice que tu abuelo la ha invitado—continuó Simone.
—Y ya sabes lo que eso significa, ¿verdad, Tom?—la interrumpió Jimena enfadada—. Significa que ha conseguido convencerlo de que debe estar aquí, de que este es su lugar. Y eso no es todo...
—Es un placer conocerla, señora Kaulitz—comenzó a decir ______. La madre de Tom sacudió de inmediato la cabeza y contestó, poniendo una mano sobre sus hombros:
—Vas a ser mi nuera, ______, así que dejémonos de formalidades. Me llamo Simone, pero puedes llamarme mamá, si lo prefieres, como hacen Tom y mis hijas. Es una chica encantadora, Tom.
—Eso es justamente lo que pienso yo—convino Tom con una sonrisa.
—Me refiero tanto a su forma de ser como a su aspecto—Simone.
—Yo también—volvió a convenir Tom, igualmente emocionado. Aquello sí que era ser una estrella de cine, reflexionó ______. De no haber sabido lo que Tom opinaba realmente de ella, su mirada tierna, como de adoración, la habría... la habría convencido por completo... Un hombre como él jamás debía atreverse a mirar de ese modo a una mujer. Y menos aún a una mujer vulnerable, reflexionó indignada, olvidando que, para Tom, ella no lo era.
—Y esta es Jimena, mi hermana—continuó Tom haciéndola girarse hacia la mujer más joven. Jimena era morena como su madre, pero tenía los ojos claros y una sonrisa tan afable que a _____ le gustó de inmediato.
—Aquí hace mucho calor. La pobre ______ debe estar derritiéndose—comentó Jimena con simpatía.
—Podrían habernos esperado en casa—dijo Tom—. Habría bastado con que mandaran al chófer con el Land Rover.
—No, de ningún modo—negó Jimena rotunda, mientras Simone se encogía de hombros. Luego, mirando con ansiedad a su madre, añadió: —Bueno, él tiene que saberlo...
—¿Qué es lo que tengo que saber?—preguntó Tom.
—Que Caroline está aquí—respondió su madre con una expresión de descontento—. Ha llegado hace un rato y...
—¿Y qué?
—Pues que dice que tu abuelo la ha invitado—continuó Simone.
—Y ya sabes lo que eso significa, ¿verdad, Tom?—la interrumpió Jimena enfadada—. Significa que ha conseguido convencerlo de que debe estar aquí, de que este es su lugar. Y eso no es todo...
—¡Jimena...!—comenzó a decir su
madre, tratando de hacerla callar. —Se ha traído a ese tipo, a ese
tal Aristotle—continuó Jimena negándose a obedecer—. Dice que ahora mismo está
inmersa en un importantísimo negocio, y que como él es su contable, lo
necesita. Pero vamos a ver, si ese negocio es tan importante, ¿cómo es que
puede permitirse el lujo de venir aquí? ¡Dios, la detesto! Esta mañana no hacía
más que hablar y hablar sobre lo preocupado que está el abuelo por los
negocios, dice incluso que le ha pedido consejo a ella, porque el abuelo cree
que tú...
—¡Jimena!—exclamó Simone enojada, consiguiendo por fin que su hija se callara, aunque solo unos instantes.
—Lo que no comprendo es cómo el abuelo puede estar tan engañado con ella—continuó Jimena, incapaz de contenerse—. ¡Sus maquinaciones son tan evidentes! Solo trata de llegar hasta ti, Tom, de conseguir que te cases con ella.
—Siento mucho todo esto—se disculpó Simone ante ______—. Sé que no puede resultarte agradable en absoluto. Tú aún no conoces a Caroline, pero...
—Sí, la conoce—la interrumpió Tom explicando después la escena del apartamento—. No sé cómo consiguió la llave.
—Es una mujer terrible, ¿verdad?—preguntó Jimena dirigiéndose a ______—. Yo la llamo la viuda negra, la araña negra.
—¡Jimena!—gritó Tom.
—Pues aún no lo sabes todo, Tom—continuó Jimena mirando a su madre—Caroline ha insistido en quedarse con la habitación que mamá había preparado para ______, la que está a continuación de la tuya...
—Te aseguro que traté de detenerla, Tom—la interrumpió ______ con tristeza—, pero ya sabes cómo es.
—Dijo que ______ podía quedarse con la habitación que hay al final del pasillo. Ya sabes, la que usamos solo cuando la casa está llena—explicó Jimena—. ¡Ni siquiera tiene una cama decente!
—Tendrás que hablar tú con ella, Tom, hacerle comprender que no puede quedarse con esa habitación, que ______ la necesita—continuó su madre.
—No, no la necesita—la contradijo Tom rotundo, deslizando una mano segura por los hombros de ______ y haciéndola su prisionera. Tom la estrechaba con tal fuerza contra sí que ______ se vio obligada a ocultar el rostro en su pecho, mientras lo oía decir: —______ compartirá la habitación conmigo... y la cama...
Aún sin ver la expresión de sus rostros, _______ sintió el shock que aquello causó en Simone y Jimena. De pronto comprendía por qué Tom la estrechaba con esa fuerza: trataba de acallar sus protestas, de evitar que los demás notaran su pánico.
Jamás se habría sentido preparada para algo así. Imposible. Sin embargo sus intentos por rechazarlo y negarse, por asomar la cabeza, solo consiguieron acercarla aún más a él.
La respuesta de Tom ante los repetidos intentos de ______ por soltarse y llamar su atención no hicieron sino empeorar aún más la situación, porque cuando él inclinó la cabeza, ansioso por escuchar lo que ella tenía que decir, los labios de _______ rozaron inadvertidamente su cuello y su barbilla.
Una sensación líquida, como de derretimiento, invadió a ______ de pronto hasta marearla. Debía ser a causa del calor, del shock.
HOLA!!! BUENO AQUI ESTAN LOS CAPS DE HOY ... YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO MAÑANA ... HASTA PRONTO :))
Huyyy esto se pone cada vez mas buenoooo, me encanto virgi espero el próximo cap.. que pasara cuando pasen su primera noches juntos durmiendo??
ResponderBorrarSubeeee
ResponderBorrarSube pronto.
ResponderBorrarEn cada cap se pone mejor *-*
Son muy cirtos los capitulos! >.<
ResponderBorrarOdiosa Caroline. Pero no le resulto..
Subee